¿Cutis perfecto? Exfolia tu piel

Hidratar y mantener limpia tu piel no es el único paso que debes considerar, ¡Añade a tu rutina la exfoliación!

Hay que eliminar los mitos acerca de que la exfoliación es abrasiva para tu piel, o solo es recomendada para las personas con problemas severos en el cutis. Esta actividad debe de formar parte de tu rutina diaria.

¿Qué es la exfoliación?

Se le llama así al proceso de limpiar y renovar la capa externa de tu piel, desechando células muertas y dejando el espacio a las nuevas. Su principal objetivo es el rejuvenecimiento y la eliminación de los puntos negros y acné.

Los beneficios son los mejores, ya que además de retirar las células que ya no necesitas, atenúas las marcas y mantienes a tu piel con el suficiente espacio para respirar, se vuelve más tersa y uniforme, dejando espacio para la absorción de nuevos productos que benefician a tu piel.

¿Cuál es el exfoliante adecuando para tu piel?

Piel sensible y seca: se recomienda utilizar exfoliantes muy ligeros, aquellos con activos hidratantes, para restaurar la falta de grasa natural en la piel.

Pieles grasas: en este caso se pueden utilizar activos astringentes que ayudan a eliminar los lípidos no necesarios manteniendo un equilibrio sin llegar a resecar.

Algunos remedios caseros naturales son:

- Exfoliante de miel y canela. Mientras la canela tiene propiedades antimicrobianas, la miel es un antibiótico natural que ayuda a desinflamar las partes dañadas por acné.

- Exfoliante de tomate y azúcar. El tomate juega un papel importante en los antioxidantes, por lo que olvida el envejecimiento prematuro, brindando luminosidad. Y el azúcar ayuda a eliminar las impurezas ayudando a que penetre mejor el activo natural.

¡No cometas estos errores!

Al aplicar el exfoliante de tu preferencia no presiones demasiado tu piel, esto lejos de ayudar, dañará la suavidad e hidratación en tu rostro. Tambien, es importante que siempre apliques un tónico y una crema hidratante después de esta rutina.

¿Cómo hacerlo correctamente?

1.    Lava tu cara con un jabón limpiador, es importante evitar cualquier rastro de maquillaje o contaminación.

2.    No seques tu cara, aplica el exfoliante con pequeños círculos de forma suave y por alrededor de 2 minutos en todo el rostro.

3.    Al finalizar retira el producto con agua fría, ayudará a cerrar los poros. Y ¡no olvides tu crema diaria de hidratación!

Estos tips te podrán servir de ayuda, si no sabes qué tipo de piel eres puede realizar el siguiente test:

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