¿Cómo exfoliar la piel de manera correcta?

A cada momento, la piel de nuestro cuerpo se regenera: las células mueren y son reemplazadas por unas nuevas. Este proceso sería perfecto si las células muertas no se adhirieran a la superficie de la epidermis, para deshacerse de ella, nuestra piel necesita una pequeña ayuda: una exfoliación, es decir un tratamiento que consiste en eliminar por fricción las células muertas de la superficie de la piel que opacan la tez.

 Exfoliarse tiene otros beneficios importantes: ayuda a destapar los poros, y así favorece la evacuación del sebo. Por tanto, es un gesto que ayuda a luchar contra las pequeñas irregularidades de la epidermis, que pueden ser la causa de granitos y puntos negros. También, la exfoliación del rostro estimula la regeneración celular que tiende a ralentizarse con el paso de los años. El exfoliante ayuda a que la piel del rostro respire mejor.

La exfoliación se debe de aplicar en forma ligera, sin aplicar tanta fuerza y con productos adecuados.

Hay  dos tipos de exfoliantes: mecánicos (por fricción) y químicos (por aplicación de un producto que disuelve las impurezas). El día de hoy nos centraremos en los mecánicos: cremas o geles exfoliantes que contienen pequeñas bolas abrasivas que actúan por fricción. Es importante elegir un producto exfoliante especialmente diseñado para la necesidad de cada rostro.  Te recomendamos nunca utilizar en el rostro un producto exfoliante corporal que es demasiado abrasivo.

Una buena exfoliación

Antes de iniciar la exfoliación del rostro, ten en cuenta que el objetivo es eliminar las células muertas de la superficie de la epidermis y, sobre todo, ¡no dañar tu piel! . La mejor forma de aplicar uyn exfoliante es la siguiente: 

·         Humedecer la cara: esto hará que la fricción sea menos agresiva.

·         Colocar un poco de producto exfoliante en la punta de los dedos y frotar suavemente con ligeros movimientos circulares, insistiendo en las zonas de nariz y en aquellas donde existan más puntos negros o grasa. 

·         Ser breve: el tratamiento no debe durar demasiado, para no dañar la piel.

·         Enjuagar preferiblemente con agua fría, para cerrar los poros.

·         ¡Hidratar! Una vez que el exfoliante facial esté completo,  es importante aplicar un hidratante facial de acuerdo a tu tipo de piel para aportar suavidad y flexibilidad a la piel.

En Désertika, contamos con un tratamiento de limpieza profunda  que exfolia la piel y destapa los poros para ayudar a reducir las espinillas antes de que estén visibles. Los productos que usamos son de la más alta calidad para que tu piel luzca hermosa y solo te preocupes por dejarte consentir por nosotros.

En promedio, se recomienda una exfoliación semanal; sin embargo, la periodicidad dependerá del tipo y necesidad de cada piel.